top of page

Declaración de Fe

Nuestro Mensaje

Jesús es el único camino de salvación (Hechos 4:12). La Biblia enseña en Romanos 2 y 3 que todos los hombres y las mujeres del mundo están perdidos y solo Jesús puede reconciliarlos con Dios. Por lo tanto nuestro mensaje debe ser Jesucristo y más estrictamente Jesucristo crucificado, pues este mensaje es el único que tiene poder para impactar a cada persona de cada nación, de cada cultura, de cualquier grupo étnico, de cualquier religión (1 Corintios 2:1-5).

 
La Palabra

La Biblia es la Palabra inspirada por Dios (2 Timoteo 3:16). La Biblia es la Palabra de Dios, es la manera como Él nos comunica su voluntad. Somos un movimiento basado en la Biblia (tanto el Antiguo como el Nuevo Testamento).

​

La Salvación

Cada persona es salvada por la gracia a través de la fe en Jesucristo (Efesios 2:8-9). Para aceptar esta gracia y convertirse en un verdadero cristiano, cada persona debe creer en Jesús como el resucitado Hijo de Dios, arrepentirse de sus pecados, hacer la decisión de ser un discípulo de Jesús y entonces ser bautizado en agua para recibir el perdón de sus pecados y el don del Espíritu Santo. 

​

La Iglesia

La Iglesia universal de Dios, alrededor del mundo, está compuesta por todos los verdaderos creyentes en el Señor Jesucristo (Gálatas 3:26-28). Nosotros queremos usar los estándares de Dios para construir su Iglesia visible.

​

Compromiso

Los mandamientos más importantes de Dios para cada discípulo de Jesús son, amarlo con todo nuestro corazón, con toda nuestra alma, con toda nuestra mente, con todas nuestras fuerzas, y amar a nuestro prójimo como a nosotros mismos (Mateo 22:34-37). Es importante recordar que ser un discípulo de Jesús implica un compromiso total con Dios. Pero fundamentalmente, ser un discípulo es ser hijo de Dios; es tener una profunda, emocional y personal relación con Dios.

​

La Gran Comisión

Como Jesús llamó a los 11 apóstoles fieles a evangelizar todas las naciones, cada generación siguiente recibió la gran comisión de evangelizar el mundo en su generación (Mateo 28:16-20). Por nuestro amor a Dios y a su Hijo, cada uno de nosotros debe aceptar la gran comisión de Jesús de ir y hacer discípulos. Por tanto, la misión colectiva de la Iglesia es buscar y salvar a los perdidos porque la Iglesia es el cuerpo de Cristo en la Tierra (Lucas 19:10).

​

Compasión

Recordar a los pobres. A través de acciones concretas, nosotros, como Pablo, debemos recordar y ayudar a los pobres (Gálatas 2:10).

bottom of page